Una línea es la sexta parte de una puerta — 0,9375°. Las mismas seis se repiten dos veces: una en el perfil, donde dicen cómo sales entre la gente, y otra en cada activación, donde dicen de qué manera vives ese tema concreto. Por eso conviene conocerlas antes que ninguna otra cosa.
Línea
Rol
Qué necesita
1
Investigador
necesita seguridad
2
Ermitaño
talento natural que hay que llamar
3
Mártir
aprende probando y estropeándolo
4
Oportunista
todo pasa por las personas que conoce
5
Hereje
la gente espera de ella la solución
6
Modelo
primero vive, después aconseja
1 — Investigador
La primera línea necesita estudiar las cosas primero. Mientras no tenga suelo firme bajo los pies, no se moverá — y cuando se mueva, sabrá por qué. Suele ser quien en el grupo conoce las bases mejor que nadie. Su sombra es el estudio que nunca se convierte en un paso.
2 — Ermitaño
La segunda línea sabe algo que no ha aprendido y por eso ni siquiera lo valora — para ella es evidente. Necesita estar un rato sola, si no se agota. Y necesita que alguien de fuera la llame, porque ella sola no se ofrecerá. Su sombra es esconderse incluso cuando la llamada llega.
3 — Mártir
La tercera línea aprende a golpes. Lo prueba, no sale, y precisamente así descubre qué funciona — tiene un conocimiento que de un libro no se puede sacar. La gente de alrededor lo ve a veces como caos. Su sombra es tomar cada fracaso como un fallo propio en lugar de como el resultado de un intento.
4 — Oportunista
La cuarta línea vive de su red de relaciones. Las oportunidades no le llegan por un anuncio, sino de conocidos — y por eso la lealtad y el mantenimiento de los contactos son para ella literalmente una cuestión existencial. Su sombra es aferrarse a lo viejo mientras lo nuevo no sea seguro.
5 — Hereje
La quinta línea atrae proyecciones: la gente ve en ella a un salvador antes de conocerla. Cuando ayuda, es un héroe; cuando no ayuda, cae con fuerza, porque cae desde una imagen ajena. Su sombra es prometer más de lo que se puede sostener, solo para que esa imagen aguante.
6 — Modelo
La sexta línea tiene la vida dividida en tres partes. Hasta los treinta vive como la tercera — prueba y choca. Después se retira unos veinte años y observa. Y a partir de los cincuenta vuelve como aquel en quien se confía, porque lo ha vivido todo. Su sombra es la impaciencia en ese periodo intermedio y silencioso.